Los sabores de la Marina Alta
Entre el Mediterráneo y la montaña, la Marina Alta cocina su identidad a fuego lento. Aquí conviven la lonja tempranera y la huerta de secano, el perfume del moscatel y el humo de las coques recién horneadas. En pocos kilómetros pasas de los acantilados del Montgó y el Cabo de la Nao a los valles de almendros y cerezos, de la gamba roja de Dénia a la olleta de blat que reconforta en invierno.