Opinión del director: “ estimado pasajero, acaba de llegar a una sociedad anestesiada”
Corría el mes de octubre de 2014, gobierna a un tal Rajoy, ¿Lo recuerda? España se echó a la calle por un perro. Se llamaba Excalibur y pertenecía a Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola. Las autoridades decidieron sacrificarlo ante el posible riesgo de transmisión de una enfermedad potencialmente mortal para la que entonces no existía una vacuna autorizada. No se había demostrado que el animal estuviera infectado. Pero la salud era lo primero. Años después con la pandemia descubrimos que así era.




