El Ayuntamiento de El Poble Nou de Benitatxell ha decidido plantar cara al problema de los excrementos y orines de mascotas en la vía pública con una nueva campaña de sensibilización ciudadana que apuesta por un mensaje claro, directo y sin artificios. Bajo el lema “A nadie le interesan tus mierdas”, las concejalías de Residuos Urbanos y Servicios Municipales, dirigidas por Javi Cabrera y María José Ivars, buscan concienciar a los propietarios de perros sobre la importancia de mantener limpio el municipio.
La campaña, desarrollada por Punt Estudi, utiliza una imagen desenfadada y provocadora protagonizada por Globi, un perro elaborado con globos, acompañado de un simpático emoticono con forma de excremento. Con esta propuesta visual, el consistorio pretende captar la atención de la ciudadanía y recordar que la limpieza de los espacios públicos es una responsabilidad compartida.
Más allá de los mensajes gráficos, la iniciativa incluye diversas actuaciones prácticas destinadas a facilitar el cumplimiento de las normas de convivencia. Entre ellas destaca la instalación de nuevas papeleras específicas y paneles informativos en distintos puntos del municipio para favorecer la correcta recogida de los residuos caninos.
Asimismo, el Ayuntamiento distribuirá folletos informativos y botellas reutilizables para que los propietarios puedan llevar agua y diluir la orina de sus mascotas en la vía pública, una medida cada vez más extendida en numerosos municipios. Esta acción se reforzará el próximo 17 de junio con un punto informativo que se habilitará en el mercadillo ambulante.
La campaña también tendrá presencia en el ámbito digital mediante la difusión de un vídeo promocional a través de las redes sociales y canales oficiales del Ayuntamiento, con el objetivo de ampliar el alcance del mensaje y reforzar la concienciación ciudadana.
El consistorio recuerda que la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana obliga a recoger siempre los excrementos de los perros, limpiar las micciones y mantener a los animales sujetos con correa, cuya longitud no puede superar los dos metros.
El incumplimiento de estas obligaciones puede derivar en importantes sanciones económicas. Las multas por no recoger los excrementos o no limpiar los orines pueden oscilar entre los 200 y los 3.000 euros, mientras que llevar al animal suelto también puede conllevar penalizaciones de hasta 3.000 euros.
"Con pequeños gestos se pueden evitar problemas de higiene, convivencia e imagen para el municipio", señalan desde las concejalías responsables de la campaña, que hacen un llamamiento a la colaboración ciudadana para seguir construyendo un pueblo más limpio, respetuoso y agradable para todos.




