La histórica Casa de Torrecremada inicia una nueva etapa tras completarse las obras de rehabilitación que han permitido recuperar uno de los inmuebles patrimoniales más representativos de la ciudad. Después de varios años de trabajos, el edificio se prepara para abrir sus puertas antes de que finalice el año convertido en un espacio dedicado a la educación, la formación universitaria y la actividad cultural.
La intervención, valorada en 2,5 millones de euros, ha sido financiada conjuntamente por el Ayuntamiento de Dénia y la Generalitat Valenciana. Además, la Diputación de Alicante colaboró en la actualización del proyecto original para adaptarlo a la normativa vigente, mientras que los fondos europeos Next Generation han aportado 200.000 euros destinados al equipamiento parcial y la señalización de las instalaciones.
Construida en el siglo XIX como una finca agrícola vinculada a la producción de la pasa, la Casa de Torrecremada fue posteriormente residencia estival de sus propietarios y pasó a manos municipales en 1970. Desde entonces, el inmueble permaneció sin un uso institucional definido, sufriendo un progresivo deterioro hasta la reciente actuación de recuperación.
La concejala de Territorio, Maria Josep Ripoll, acompañada por el alcalde, Vicent Grimalt, el vicealcalde, Rafa Carrió, y otros miembros de la corporación municipal, ha visitado hoy las instalaciones y ha destacado que el edificio renace ahora como un referente para la formación y la actividad educativa.
Entre sus principales usos, albergará la sede del Centro de Gastronomía del Mediterráneo Gasterra UA, donde se desarrollarán los másteres vinculados al Grado en Gastronomía y Artes Culinarias de la Universidad de Alicante. Asimismo, gracias al convenio firmado este año con la Universitat de València, también acogerá programas de formación universitaria oficial mediante microcredenciales.
La Casa de Torrecremada será igualmente la nueva sede del Departamento Municipal de Educación, que trasladará sus oficinas desde el edificio de Arxiduc Carles.
Según ha explicado Ripoll, todas estas actividades académicas y formativas estarán plenamente operativas antes de finalizar el año, una vez se complete la instalación del mobiliario pendiente.
Recuperación del patrimonio y la memoria histórica
Más allá de la rehabilitación arquitectónica, el proyecto ha permitido recuperar elementos originales de gran valor patrimonial. La responsable municipal ha señalado que esta actuación supone también una recuperación de la memoria colectiva y del legado agrícola de Dénia.
Durante las obras se han conservado espacios y elementos históricos como el riurau, convertido ahora en sala de exposiciones; la antigua almazara; la naia; parte de los pavimentos hidráulicos originales; una singular viga elaborada con un mástil de embarcación y la estructura de la torre, visible desde distintos puntos del interior del edificio.
Espacios adaptados a nuevos usos
La planta baja alberga las dependencias de Gasterra, una sala de exposiciones, una cafetería y un patio abierto al público.
En la primera planta se distribuyen la biblioteca, las oficinas del Departamento de Educación, diversas aulas y talleres formativos. También se ubica el Aula Magna, un espacio equipado con tecnología audiovisual, iluminación y sonido para la celebración de conferencias, jornadas y actos institucionales.
La segunda planta está destinada al aula-taller de cocina, diseñada para la formación gastronómica y equipada con un banco de trabajo móvil que permitirá adaptar el espacio a diferentes necesidades docentes.
Con esta transformación, la Casa de Torrecremada recupera su protagonismo en la vida de la ciudad y se consolida como un nuevo centro de conocimiento, cultura y formación universitaria en Dénia.



















