A veces la realidad supera a la ficción y esta parece una historia de esas: ¿ Cómo se ha podido mantener en silencio el asesinato de un hijo durante décadas? La Policía Nacional investiga el hallazgo de unos restos óseos encontrados esta semana en una vivienda de Dénia que podrían estar relacionados con el asesinato de un hombre ocurrida hace 33 años. El descubrimiento se produjo tras unas excavaciones realizadas en la casa donde los agentes localizaron huesos que ahora serán sometidos a análisis forenses para determinar su identidad.
La desaparición de Juan, conocido por familiares y vecinos como Juanito, permaneció rodeada de incógnitas. Ahora, el hallazgo de restos óseos en una casa del casco histórico ha sacado a la luz una historia marcada por el silencio y los secretos familiares.
Según los testimonios recopilados por los investigadores y los propios familiares, los hechos se remontan al verano de 1993. Juan, de 27 años, habría fallecido durante una violenta disputa ocurrida en el seno de su familia. Posteriormente, su cuerpo habría sido ocultado en el corral de la vivienda familiar situada en la calle Hospital, junto a las murallas del Castillo.
Las sospechas apuntan a la participación de varios miembros de su entorno más cercano. Durante años, quienes supuestamente conocían lo sucedido mantuvieron silencio, mientras otros familiares continuaban preguntándose qué había sido de Juanito, cuya desaparición nunca llegó a esclarecerse.
No fue hasta el año 2000 cuando la madre del joven presentó una denuncia por desaparición ante la Policía Nacional. La investigación no avanzó debido a que se trataba de una persona adulta y no existían indicios suficientes para descartar una marcha voluntaria. Aun así, agentes realizaron diversas comprobaciones y recabaron información entre vecinos de la zona.
Ese mismo año, la familia abandonó la vivienda. Según los relatos conocidos posteriormente, el lugar donde presuntamente se encontraban los restos quedó oculto tras modificaciones realizadas en la casa. El padre de la víctima falleció años después, en 2009.
El caso permaneció estancado hasta comienzos de 2026. Fue entonces cuando una de las hermanas de Juan decidió relatar lo ocurrido décadas atrás. Su testimonio señaló la posible implicación de ella misma y de sus progenitores en la muerte del joven, ocurrida presuntamente en el contexto de una discusión relacionada con problemas de drogadicción.
Las versiones familiares difieren sobre quién causó la muerte, aunque la confesión habría aportado detalles sobre la ocultación del cadáver tras los hechos. Tras conocer esta información, varios familiares acudieron a los tribunales con la intención de reabrir el caso. Sin embargo, la causa ya había prescrito conforme a los plazos establecidos por la legislación penal.
Ante esta situación, la familia decidió impulsar una búsqueda por sus propios medios. Con autorización de la propietaria actual del inmueble, se iniciaron trabajos de excavación en la zona donde se sospechaba que podrían encontrarse los restos.
Las labores dieron resultado el pasado 3 de junio, cuando fueron localizados varios huesos. Tras el hallazgo, se avisó a la Policía Nacional, que se hizo cargo de la recogida de los restos y activó el protocolo forense correspondiente.
Ahora serán los análisis genéticos los que determinen si los restos pertenecen a Juan y si pueden confirmar la fecha aproximada de su muerte. Para ello ya se han tomado muestras de ADN a varios familiares. Mientras esperan los resultados, sus allegados aseguran que su principal deseo es poder recuperar los restos y dar un entierro digno a una desaparición que ha marcado a toda una familia durante más de tres décadas.

