La explanada del Port de Dénia acogió ayer una emotiva jornada de solidaridad bajo el lema “No a les guerres. Per un món de pau”, una convocatoria impulsada por diversos colectivos de la comarca para mostrar su apoyo al pueblo palestino y reclamar el fin de los conflictos armados.
El acto, celebrado junto al Monument al Vent, reunió a decenas de personas que quisieron expresar su compromiso con la defensa de los derechos humanos y denunciar la situación que atraviesa la población palestina, especialmente la infancia, una de las principales afectadas por la violencia, el desplazamiento forzoso y la falta de acceso a servicios básicos.
Durante la jornada se puso de manifiesto la difícil realidad que viven miles de niñas y niños en Gaza y los territorios palestinos ocupados, marcada por la escasez de alimentos, las dificultades para acceder a la educación y la atención sanitaria, así como las consecuencias psicológicas derivadas de la guerra y la pérdida de familiares.
Los organizadores aprovecharon también el encuentro para denunciar las dificultades que afrontan las iniciativas de ayuda humanitaria destinadas a la población palestina, reivindicando la necesidad de garantizar la llegada de asistencia básica a quienes sufren las consecuencias del conflicto.
Asimismo, se abordaron otras situaciones internacionales relacionadas con los derechos humanos y la solidaridad entre los pueblos, recordando las consecuencias que determinadas políticas de bloqueo y aislamiento tienen sobre la población civil en distintos lugares del mundo.
La jornada tuvo un marcado carácter participativo y cultural. Los más pequeños fueron protagonistas de una instalación artística colectiva dedicada a la paz, una actividad que permitió reflexionar sobre la importancia de construir un futuro basado en la convivencia y el respeto.
El programa incluyó además un cuentacuentos por Palestina y la paz, actuaciones musicales, la participación del coro Cantemus de Orba y la lectura de poemas y textos reivindicativos que invitaron a la reflexión sobre la necesidad de promover una cultura de paz y solidaridad.
Los colectivos organizadores destacaron la importancia de mantener vivos estos espacios de encuentro ciudadano para sensibilizar a la sociedad, fomentar el pensamiento crítico y mostrar apoyo a las poblaciones que sufren las consecuencias de los conflictos armados.
La convocatoria concluyó con un llamamiento a seguir trabajando por la paz, la justicia y la defensa de los derechos humanos, valores que centraron una jornada marcada por la participación ciudadana y el compromiso social.




