El Ayuntamiento de Calp aprobó en el pleno celebrado en julio de 2025 el inicio de los trámites para modificar la clasificación urbanística de los sectores Garduix I y II, Pla Feliu I y II y Ràfol I y II, actualmente considerados suelos urbanizables, con el objetivo de convertirlos en zonas verdes y espacios dotacionales.
Un mes más tarde, el Consistorio remitió a la Comisión Territorial de Urbanismo el borrador del Plan junto al Documento Inicial Estratégico, con el fin de que se iniciara la correspondiente evaluación ambiental del procedimiento.
La apertura de esta fase ambiental y el proceso de consultas a administraciones y entidades interesadas dependen del Servicio de Evaluación Ambiental Estratégica, adscrito a la Dirección General de Urbanismo, Paisaje y Evaluación Ambiental Estratégica de la Generalitat Valenciana. Según ha informado el Ayuntamiento, aunque se solicitaron informes a distintos organismos competentes, algunos de ellos no han respondido dentro de los plazos legales establecidos.
Desde el Consistorio recuerdan que, una vez vencido el periodo de consultas sin recibir dichos informes, corresponde al órgano ambiental continuar e impulsar la tramitación del expediente. Consideran, además, que la falta de respuesta y la paralización administrativa están generando una situación de indefensión para la administración local.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha presentado un requerimiento formal al Servicio de Evaluación Ambiental Estratégica para que reactive cuanto antes la tramitación de la modificación del PGOU relacionada con los sectores Garduix I y II, Pla Feliu I y II y Ràfol I y II.
Asimismo, el Consistorio ha advertido de que, si en un plazo de tres meses desde la recepción del requerimiento no obtiene contestación, podrá interponer un recurso contencioso-administrativo por inactividad de la Administración.
Los sectores afectados, que suman más de 300.000 metros cuadrados, constituyen una amplia zona verde situada en un entorno de urbanizaciones residenciales. Aunque el PGOU de 1998 ya contemplaba estos terrenos como urbanizables, se trata de suelo rústico que ha permanecido sin desarrollar durante los últimos 27 años, circunstancia que permite legalmente proceder a su desclasificación.
El pleno municipal ya aprobó el cambio de clasificación urbanística, si bien la continuidad del proceso depende ahora de la Comisión Territorial de Urbanismo de la Generalitat Valenciana.

