Sanidad declara no apta para consumo el agua de varias zonas de Pego y El Ràfol tras una avería en el suministro

15/04/2026


La Dirección General de Salud Pública de la Generalitat Valenciana ha decretado la restricción temporal del uso del agua de consumo en varias zonas de la Marina Alta tras detectarse una incidencia en el sistema de abastecimiento.

Según la resolución emitida por el Centro de Salud Pública de Dénia, la avería se produjo el pasado 10 de abril de 2026 en la bomba del pozo El Salvador, infraestructura que suministra agua a las zonas de El Ràfol d’Almúnia, Monte Pego (en los sectores -2 y -5) y Pego (sector Montepego). Esta incidencia provocó una interrupción del suministro que, aunque ya ha sido restablecido, ha activado el protocolo sanitario de control.

Como medida preventiva, y pese a que el servicio ya funciona con normalidad, las autoridades sanitarias han determinado que el agua no es apta para el consumo humano hasta que se obtengan resultados analíticos que garanticen su calidad.

Prohibido beber, cocinar o preparar alimentos

La resolución establece la prohibición temporal del uso del agua de la red para beber, cocinar o preparar alimentos. Esta limitación se mantendrá hasta que los análisis confirmen que el agua cumple con todos los parámetros sanitarios exigidos.

Los controles en marcha incluyen la detección de bacterias como E. coli, Clostridium perfringens o enterococos intestinales, así como parámetros físico-químicos como turbidez, pH, conductividad, presencia de cloruros, nitratos o trihalometanos, entre otros indicadores de calidad.

Uso permitido con condiciones

Sanidad sí permite el uso del agua para limpieza, higiene personal y otros usos domésticos, siempre que no exista riesgo para la salud. Esta decisión se ampara en el principio de precaución, dado el tiempo transcurrido desde la incidencia y la necesidad de verificar completamente la salubridad del suministro.

Medida preventiva ante un sistema frágil

Aunque la actuación responde a un protocolo técnico habitual, la situación vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de ciertos sistemas de abastecimiento en núcleos residenciales de carácter disperso como Monte Pego, donde una única avería puede afectar a amplias zonas y obligar a medidas restrictivas inmediatas.

Desde Salud Pública no se ha concretado un plazo para levantar la restricción, ya que dependerá de los resultados de los análisis en curso. Mientras tanto, los vecinos deberán recurrir a agua embotellada para el consumo.

La resolución se mantendrá vigente hasta que los controles certifiquen que el agua vuelve a ser apta. Mientras tanto, prudencia obligada… y garrafas en el maletero.