En un día marcado por la concienciación ambiental y la implicación ciudadana, el Observatorio de Ciudades Resilientes y Sostenibles, en colaboración con el Ayuntamiento de Calp, Go2 by Global Omnium y la Fundación Oceanogràfic, llevó a cabo el pasado lunes la suelta de una tortuga marina en el litoral del municipio. Este acto, cargado de simbolismo, sirvió como clausura de la tercera edición del concurso escolar ‘goCalp’, reforzando el compromiso colectivo con la sostenibilidad y la protección de la biodiversidad.
La jornada también supuso el cierre de esta edición del certamen, una propuesta integrada dentro de las acciones de sensibilización del Plan de Adaptación al Cambio Climático de Calp, certificado según la norma UNE-ISO/TS 14092:2021. Este reconocimiento posiciona al municipio como un referente internacional en planificación climática local, siendo el primero en obtener dicha certificación, que avala su capacidad para anticiparse y responder a los efectos del cambio climático.
En este marco, el concurso goCalp traslada estos objetivos al ámbito educativo y social, implicando a los jóvenes en la identificación de riesgos en su entorno y en la búsqueda de soluciones frente a problemas como la pérdida de biodiversidad, la sequía o la erosión del litoral, aspectos contemplados en el plan municipal.
Organizado dentro del Observatorio y coordinado técnicamente por Go2 by Global Omnium junto al Ayuntamiento, el certamen propone a los equipos escolares analizar su entorno y plantear iniciativas innovadoras para avanzar hacia un Calp más resiliente, fomentando así la participación ciudadana desde edades tempranas.
Un centro marino que da segundas oportunidades
La clausura comenzó con la bienvenida a los centros participantes y una charla divulgativa sobre el trabajo del Área de Recuperación y Conservación de Animales del Mar (ARCA del Mar), perteneciente a la Fundación Oceanogràfic.
Durante la sesión, el alumnado pudo conocer de cerca el funcionamiento de este centro especializado en el rescate, cuidado veterinario y rehabilitación de fauna marina, cuyo objetivo es lograr la recuperación completa de los animales antes de devolverlos a su hábitat natural.
De la teoría a la práctica: el retorno de Tuk Tuk
Tras la actividad formativa y un breve taller participativo, llegó el momento más esperado. Antes de la liberación, los expertos explicaron la evolución y recuperación del ejemplar, al que los estudiantes decidieron llamar ‘Tuk Tuk’.
Siguiendo unas sencillas indicaciones de seguridad, los alumnos acompañaron a la tortuga en su regreso al mar, viviendo la experiencia no solo como un acto simbólico, sino también como una lección de respeto, empatía y aprendizaje.
Un gesto clave para proteger la fauna: llamar al 112
Aprovechando la visibilidad del evento, tanto desde la Concejalía de Medio Ambiente como desde el equipo técnico y de rescate, se insistió en un mensaje fundamental: ante la presencia de una tortuga marina en la playa —ya sea herida, varada o en proceso de desove— es imprescindible llamar al 112.
Este sencillo paso permite activar rápidamente el protocolo de rescate especializado, evitando la manipulación del animal y aumentando sus posibilidades de supervivencia.
Con iniciativas como esta, Calp continúa avanzando en su estrategia de adaptación climática, demostrando que la combinación de planificación técnica, colaboración institucional y concienciación ciudadana puede traducirse en acciones concretas con impacto real en el territorio.






