El puerto de Dénia ha vivido en los últimos días una reducción significativa de la actividad marítima a consecuencia del fuerte temporal de invierno que ha afectado a la costa de la Marina Alta. El oleaje y el viento han obligado a suspender varias salidas de embarcaciones recreativas y a extremar las medidas de seguridad en los amarres.
Durante las jornadas más complicadas, el recinto portuario ha presentado una imagen inusual de calma, con la mayoría de embarcaciones permaneciendo atracadas. Los responsables del puerto han reforzado la vigilancia para evitar daños en pantalanes y amarres, así como para garantizar la seguridad de las instalaciones.
El temporal no ha causado daños de consideración, aunque sí ha provocado pequeñas incidencias que han sido resueltas de forma preventiva. La situación ha ido normalizándose progresivamente conforme han mejorado las condiciones meteorológicas.

