El pleno de investidura de Rafa Carrió deja gestos, silencios y mensajes que van más allá del relevo en la alcaldía

20/06/2026

 

La toma de posesión de Rafa Carrió como nuevo alcalde de Dénia no solo dejó el relevo institucional al frente del Ayuntamiento. El pleno estuvo cargado de pequeños gestos, miradas y detalles que, en política, rara vez son inocentes.

Uno de los elementos más comentados de la mañana fue el abanico que portaba la portavoz socialista, Maria Josep Ripoll, durante la sesión. En él podía leerse la expresión valenciana “A fer la mà”, una frase popular que, según el contexto, puede interpretarse como una invitación a marcharse o a enviar a alguien lejos. No sabemos a quién se refería, pero siendo la toma de posesión de Carrió y teniendo encima de la mesa abanicos estándar entregados por protocolo no cabe duda a la interpretación. Probablemente se trate de una simple coincidencia, pero la política municipal ha demostrado en numerosas ocasiones que los símbolos suelen tener su propio lenguaje, especialmente en un día tan cargado de significado.

A ello se sumó un lapsus durante la intervención de Ripoll cuando, dirigiéndose al nuevo alcalde, afirmó: “I al teu costat, jo, com a alcaldessa… disculpe, vicealcaldessa…”. Un error que provocó algunas sonrisas entre los asistentes y que, inevitablemente, alimenta las interpretaciones sobre el complejo equilibrio interno que deberá mantener el nuevo gobierno durante el próximo año.

La figura del ya exalcalde Vicent Grimalt también acaparó buena parte de las miradas. El dirigente socialista se mostró serio y algo distante durante buena parte de la sesión. Su lenguaje corporal evidenció cierta incomodidad y llamó especialmente la atención que, a diferencia de otros miembros de la corporación, evitara felicitar públicamente al nuevo alcalde durante el pleno. Un gesto que algunos interpretan como la dificultad de cerrar una etapa política de once años al frente de la ciudad.

Otro detalle significativo fue la presencia del empresario y presidente de Baleària, Adolfo Utor. El exconcejal socialista no estuvo presente en el acto de despedida de Vicent Grimalt celebrado el pasado fin de semana, pero sí quiso acudir a la investidura de Rafa Carrió. Allí pudo verse también a Joan Ignasi Pla, antiguo dirigente socialista, con quienes no dudó en fotografiarse en una imagen que muchos interpretan como un respaldo al nuevo alcalde de Compromís.

Tampoco pasó desapercibido el largo y afectuoso saludo entre el síndic de Compromís en Les Corts, Joan Baldoví, y la portavoz popular Pepa Font. Un encuentro especialmente cordial que algunos observadores políticos interpretan como un intento de tender puentes ante el complicado año político que se avecina. Rafa Carrió gobernará apenas doce meses antes de las próximas elecciones municipales, necesitando acuerdos y cierta estabilidad institucional para afrontar una legislatura extraordinariamente corta.

El nuevo alcalde apeló durante su intervención al diálogo y al consenso. Sin embargo, los gestos vistos en el salón de plenos evidencian que, tras el relevo institucional, se abre una etapa llena de equilibrios internos, relaciones personales pendientes y una inevitable precampaña electoral que ya empieza a asomar.

Porque, a veces, un abanico, un lapsus o una felicitación que no llega terminan contando tanto como los propios discursos.