Un vecino de Llíber ha fallecido después de sufrir un infarto en un suceso marcado por el retraso en la llegada de la asistencia sanitaria. Sus familiares alertaron a los servicios de emergencia, pero la ambulancia, pese a encontrarse ya en la localidad, no conseguía dar con la ubicación exacta del domicilio.
Durante varios minutos, los sanitarios tuvieron que detener el vehículo para intentar orientarse y contactar nuevamente con el 112, desde donde finalmente les indicaron cómo llegar. Sin embargo, cuando lograron acceder a la vivienda, el hombre ya había muerto.
El tiempo perdido resultó determinante, ya que en este tipo de emergencias cada minuto es clave para poder salvar vidas. Uno de los factores que pudo influir en el desenlace fue la falta de un sistema de geolocalización en la ambulancia, una herramienta que permite ubicar con precisión el punto desde el que se realiza la llamada de auxilio.
Este tipo de dispositivos, que deberían estar implantados en todos los vehículos de emergencias desde 2022, facilitan una respuesta más rápida y eficaz al enviar automáticamente la localización exacta a los equipos sanitarios. No obstante, no todas las ambulancias disponen aún de esta tecnología, lo que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de modernizar y equipar adecuadamente los servicios de emergencia para evitar situaciones similares.

