Sandra Barrilaro, la mirada de una mujer que fotografía para no olvidar
El programa La Clau, de Vistanova TV, entrevista a la fotógrafa y activista por los derechos humanos, cuya trayectoria está marcada por su compromiso con Palestina, la defensa de la dignidad humana y la lucha contra el olvido.
Hay miradas que van más allá de una imagen. Miradas que no se conforman con mostrar lo que sucede, sino que buscan comprenderlo, darle voz y evitar que caiga en el olvido. La de Sandra Barrilaro es una de ellas. Fotógrafa, activista por los derechos humanos y comprometida con la realidad del pueblo palestino, ha convertido su trayectoria profesional en una forma de dar testimonio de las injusticias y recordar que, detrás de cada conflicto, hay personas, familias e historias que merecen ser contadas.
El programa La Clau ha mantenido una entrevista con esta profesional, que ha dedicado buena parte de su trayectoria a documentar realidades que con frecuencia permanecen invisibilizadas, especialmente en Oriente Medio. Un encuentro que permite acercarse a la figura de una mujer que ha hecho de la fotografía mucho más que una profesión: una herramienta de memoria, denuncia y defensa de los derechos fundamentales.
Una trayectoria profesional al servicio de la memoria
Nacida en Bilbao, Sandra Barrilaro ha desarrollado una trayectoria vinculada a la fotografía documental y a la defensa de los derechos humanos. Su trabajo se ha centrado especialmente en Palestina, aunque también ha realizado reportajes fotográficos sobre otros territorios, como Irak y Egipto.
Entre sus proyectos destaca Palestina, una mirada a la injusticia, un trabajo que refleja su compromiso con la realidad palestina y su voluntad de acercarla a la sociedad. Su obra busca poner el foco en las consecuencias humanas de la ocupación, el bloqueo y la violencia, sin perder de vista a las personas que continúan luchando por preservar su identidad y su dignidad.
Su trayectoria también se extiende al ámbito editorial. Es autora del libro infantil Bajo las estrellas, publicado por Kókinos en 2001, y coautora, junto con la periodista Teresa Aranguren y los investigadores Bichara Khader y Johnny Mansour, de Contra el olvido. Una memoria fotográfica de Palestina antes de la Nakba, 1889-1948.
Esta obra recupera, a través de fotografías históricas, la vida cotidiana de la sociedad palestina antes de la Nakba de 1948. El libro también se publicó en inglés con el título Against Erasure: A Photographic Memory of Palestine Before the Nakba y recibió el reconocimiento de los Palestine Book Awards 2024 en la categoría de libro creativo. Se trata de un proyecto que reivindica la importancia de conservar la memoria histórica y combatir el borrado de la identidad de un pueblo.
De la fotografía al activismo: implicarse para dar voz
El compromiso de Barrilaro no se ha quedado detrás de la cámara. En 2016 participó en la iniciativa internacional Mujeres Rumbo a Gaza, integrada en la Flotilla de la Libertad, que pretendía romper el bloqueo de la Franja de Gaza y visibilizar la situación de la población palestina.
Fue una de las trece mujeres que navegaron a bordo del barco Zaytouna-Oliva en la etapa final de la travesía hacia Gaza, antes de que la embarcación fuera interceptada por las fuerzas israelíes. Aquella experiencia puso de manifiesto una manera de entender el activismo que va más allá de las palabras: implicarse, asumir riesgos y contribuir a hacer visible una realidad que, con demasiada frecuencia, queda relegada a los márgenes de la actualidad internacional.
Su compromiso con la defensa de los derechos humanos fue reconocido ese mismo año con el Premio Jerusalén, concedido por la Asociación de la Comunidad Hispano Palestina Jerusalén, en reconocimiento a su labor en defensa de los derechos del pueblo palestino.
El valor de las mujeres que cuentan el mundo
La trayectoria de Sandra Barrilaro también invita a reflexionar sobre el papel de las mujeres en ámbitos profesionales y sociales especialmente exigentes, como la fotografía documental en zonas de conflicto y el activismo por los derechos humanos. Ser mujer en estos espacios supone, en muchas ocasiones, abrirse camino en entornos complejos, reivindicar el espacio para la propia voz y trabajar para que otras voces, especialmente las de las mujeres que sufren las consecuencias de la guerra, no queden silenciadas.
En el caso de Barrilaro, su mirada ha contribuido a acercar al público las experiencias de las mujeres palestinas, sus condiciones de vida y su capacidad de resistencia ante las adversidades. Su labor recuerda que la fotografía no es únicamente una cuestión de técnica o estética. También puede convertirse en una forma de responsabilidad social. Una imagen puede preservar la memoria de una familia, documentar la vida de una comunidad o cuestionar la indiferencia ante una injusticia.
Y es precisamente ahí donde su trabajo adquiere una dimensión especial: en su capacidad para mirar de frente realidades difíciles, escuchar y contribuir a construir un relato en el que las personas afectadas por los conflictos no queden reducidas a cifras o titulares.
Su trayectoria representa, además, el esfuerzo de tantas mujeres que han encontrado en la cultura, el periodismo, la fotografía y la acción social una vía para defender la dignidad humana. Mujeres que, desde su trabajo y su compromiso, ayudan a ampliar nuestra mirada y a cuestionar aquello que demasiadas veces se acepta como inevitable.
Una conversación para mirar más allá de las imágenes
La entrevista de La Clau pone el foco en una figura que une la sensibilidad de la fotografía con la determinación del activismo. Su trayectoria es un ejemplo de cómo la cultura, la comunicación y el compromiso social pueden caminar de la mano para acercar realidades lejanas y despertar conciencias.
En un mundo saturado de imágenes e información, el trabajo de Sandra Barrilaro reivindica la necesidad de mirar con atención, contextualizar aquello que vemos y no olvidar las historias humanas que hay detrás de cada fotografía. Su recorrido profesional nos recuerda que documentar también es preservar, que contar es una forma de dar voz y que la memoria constituye una parte esencial de la defensa de los derechos humanos.
Porque hay fotografías que no se borran. Y hay mujeres que, con su trabajo, contribuyen a que tampoco desaparezcan las historias que el mundo necesita recordar.
Si quieres conocer un poco más: https://www.sandrabarrilaro.com/