La red de videovigilancia instalada por el Ayuntamiento de Calp ha completado su primer año de funcionamiento con un balance positivo por parte de la Policía Local. Durante este periodo, el sistema ha contribuido a resolver 32 accidentes de tráfico y ha facilitado más de 420 horas de imágenes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a los órganos judiciales.
Las cámaras, distribuidas en puntos estratégicos del municipio como las avenidas Diputación, Ejércitos Españoles y Generalitat Valenciana, se han convertido en un recurso de apoyo para la vigilancia del tráfico, la prevención de incidentes y las investigaciones policiales.
Así lo recoge el informe técnico-operativo elaborado por la Jefatura de la Policía Local, que destaca la utilidad de las grabaciones para reconstruir accidentes, identificar circunstancias relevantes y aportar pruebas en procedimientos relacionados con siniestros e infracciones contra la seguridad vial.
La infraestructura forma parte de la primera fase del Plan Integral de Control y Seguimiento del Tráfico, impulsado por el consistorio para incorporar herramientas tecnológicas a la gestión de la movilidad y mejorar la seguridad en las principales vías de Calp.
El informe considera que los resultados obtenidos respaldan la continuidad del proyecto y plantea extender la red a otros puntos del término municipal.
En este sentido, el concejal de Seguridad Ciudadana, Guillermo Sendra, ha anunciado que la segunda fase estará operativa en las próximas semanas. Esta actuación, que se encuentra en ejecución y cuenta con una inversión de 150.000 euros, permitirá instalar 30 nuevas cámaras conectadas mediante fibra óptica y ampliar así las zonas vigiladas.
Por otra parte, el Ayuntamiento ya ha iniciado la licitación de una tercera fase, que llevará el sistema de videovigilancia a edificios e instalaciones municipales para reforzar la protección de estos espacios.