La prevención del melanoma ocupa cada año un lugar destacado en las campañas sanitarias. Se insiste a la población en la importancia de protegerse del sol, vigilar los lunares y consultar ante cualquier cambio en la piel. Sin embargo, en el área sanitaria del Hospital de Dénia, algunos pacientes denuncian las dificultades que encuentran cuando quieren realizarse una revisión dermatológica.
Según explican usuarios del sistema sanitario, actualmente no disponen de un dermatólogo al que acudir directamente, por ejemplo, para una revisión de lunares. Cuando una persona solicita que le examinen las lesiones de la piel, los médicos de familia y pediatras serían los encargados de realizar una revisión sin ningún tipo de aparatología, según denuncian los pacientes y los propios médicos, para derivar al especialista, únicamente si sangre algún lunar. Este es el protocolo establecido.
Solo en caso de que sangre alguno de estos lunares, se le manda a la consulta dermatológica donde no atiende un dermatólogo. En estos casos, el procedimiento pasa por la intervención de personal de enfermería, que realiza fotografías de la lesión para su posterior valoración. El problema que plantean algunos pacientes es que no se fotografían necesariamente todas las pecas o lunares que pueden resultar sospechosos, sino aquellas lesiones que sangran. Evidentemente, partimos de la base que el enfermero no debe saber cuáles son peligrosas o sospechosas.
Esta situación genera especial preocupación entre las personas que tienen numerosos lunares, pecas o antecedentes que hacen recomendable un seguimiento dermatológico. Consideran que una revisión realizada por un especialista permitiría valorar de manera global la piel del paciente y determinar si alguna lesión necesita un seguimiento más exhaustivo.
Prevención frente a falta de especialistas
La situación resulta especialmente paradójica para los pacientes porque coincide con el mensaje que se lanza desde las propias campañas de prevención del cáncer de piel: vigilar los lunares y consultar ante cualquier cambio puede ser clave para detectar un melanoma en fases iniciales.
“Nos gastamos mucho dinero en campañas para decirnos que es fundamental prevenir el melanoma, que tenemos que vigilar nuestros lunares y acudir al médico si vemos algo extraño. Pero cuando queremos que un especialista nos revise, no tenemos un dermatólogo disponible”, señalan pacientes del área de Dénia.
La crítica se dirige, por tanto, al modelo de atención y a la falta de especialistas para recortar y ahorrar en una sanidad que pagamos todos. También cuestionan que la derivación se produzca principalmente cuando una lesión ya presenta signos de alarma. “La prevención debería consistir precisamente en detectar el problema antes de que sangre o dé síntomas”, sostienen.
El recurso a la sanidad privada
Ante esta situación, algunos pacientes aseguran que no les queda otra alternativa que acudir a una consulta privada para realizarse una revisión completa de la piel. Esto supone un gasto adicional para las familias y genera una sensación de desigualdad entre quienes pueden asumir económicamente una consulta privada y quienes no pueden hacerlo.
La reclamación es clara: si las campañas sanitarias piden a la población que vigile sus lunares, el sistema público debería disponer de los recursos necesarios para que esas revisiones puedan realizarse dentro de la sanidad pública.
Los pacientes reclaman, además, conocer con transparencia cuál es actualmente el circuito establecido en el área sanitaria de Dénia. Porque, para quienes plantean esta denuncia, la cuestión no es únicamente disponer de atención cuando aparece una lesión preocupante, sino garantizar una verdadera estrategia de prevención y diagnóstico precoz del melanoma.
¿Qué dice Sanidad?
La situación plantea varias preguntas a la Conselleria de Sanidad y a la dirección del Departamento de Salud de Dénia: ¿dispone actualmente el área de dermatólogos suficientes?, ¿qué circuito debe seguir un paciente que quiere revisar sus lunares?, ¿qué criterios se utilizan para decidir una derivación a Dermatología?, ¿se están realizando revisiones mediante fotografías?, y ¿qué ocurre con los pacientes que presentan múltiples lesiones pero ninguna de ellas sangra?
Mientras tanto, los pacientes consideran difícil de entender que se les pida estar atentos a cualquier cambio en sus lunares como medida fundamental para prevenir el melanoma y que, al mismo tiempo, el acceso a una valoración dermatológica especializada resulte tan limitado.
En definitiva, nos ahorramos dermatólogos para prevenir que luego pagaremos con creces para luchar contra cánceres.