Dénia ha vivido este lunes una jornada histórica con la despedida de Vicent Grimalt como alcalde de la ciudad, poniendo fin a una etapa de once años al frente del Ayuntamiento. La renuncia se produce en cumplimiento del acuerdo de legislatura suscrito entre PSPV y Compromís, que contemplaba el relevo en la Alcaldía durante el presente mandato.
Durante su intervención en el pleno extraordinario, Grimalt realizó un extenso balance de gestión marcado por la emoción, el agradecimiento y la reivindicación de un modelo de ciudad que, según defendió, ha situado a las personas en el centro de las políticas públicas. El ya exalcalde aseguró que estos once años han sido “una de las mejores etapas” de su vida y destacó que todas las decisiones adoptadas han estado guiadas por el compromiso con el progreso y la transformación de Dénia.
Entre los principales hitos de su mandato, Grimalt destacó la protección del territorio, el cambio del modelo urbanístico y la peatonalización del centro urbano, así como la creación de nuevos espacios públicos como la remodelación de la Glorieta, Arxiduc Carles, Valgamedios o María Hervás. También puso en valor inversiones culturales como la nueva Biblioteca Pública, el Museo de la Mar, el futuro Museo Arqueológico y las actuaciones desarrolladas en el Castillo de Dénia.
En materia educativa, recordó proyectos impulsados a través del Plan Edificant, entre ellos el nuevo colegio de La Xara, el aulario infantil del Pou de la Muntanya, las pistas deportivas de Les Bassetes, el comedor escolar del Pare Pere de Jesús Pobre y el futuro centro Raquel Payá.
Grimalt también evocó algunos de los momentos más difíciles de su mandato, como el paso de la borrasca Gloria, la DANA y especialmente la pandemia de la COVID-19. En este sentido, agradeció la unidad mostrada por la ciudadanía y por todas las fuerzas políticas durante aquellos meses de incertidumbre.
El exalcalde no quiso eludir la autocrítica y pidió disculpas por aquellos proyectos que no han llegado a materializarse o por los errores cometidos durante estos años de gobierno. Asimismo, defendió que tanto él como sus equipos siempre han mantenido una actitud de escucha y cercanía hacia la ciudadanía.
Uno de los momentos más emotivos de su discurso llegó al recordar el respaldo recibido en las urnas durante las elecciones municipales de 2015, 2019 y 2023. Grimalt interpretó esos resultados como una muestra de confianza en un proyecto político basado en valores como la igualdad, la sostenibilidad, la convivencia, la justicia social y la transparencia.
El dirigente socialista tuvo palabras de reconocimiento para sus compañeros de partido, para los distintos concejales que le han acompañado durante estos años, para los trabajadores municipales y, de forma muy especial, para su familia, a la que agradeció el apoyo incondicional recibido durante toda su trayectoria política.
En el tramo final de su intervención, Grimalt lanzó un mensaje de defensa de la convivencia democrática frente a la intolerancia y la exclusión, alertando sobre los riesgos del odio y la polarización política. También aprovechó para enumerar algunos de los retos que considera pendientes para el futuro de Dénia, entre ellos la llegada del tren o tranvía entre Gandia y Dénia, una segunda residencia para mayores, un nuevo instituto de Formación Profesional adaptado a las necesidades del territorio, la apertura del CRIS y del CEEM de La Pedrera, así como una mayor atención a entidades como APROSDECO y al Centro Ocupacional de La Xara.
Con un sencillo “Moltes gràcies i ens vegem per Dénia”, Vicent Grimalt cerró una etapa que ha marcado más de una década de la vida política, social y urbana de la capital de la Marina Alta.