La vivienda turística del casco urbano de Dénia se reducirá casi a la mitad con la nueva ordenanza

02/06/2026

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Dénia prepara una nueva regulación para limitar las viviendas turísticas en el núcleo urbano

La concejala de Territorio, Maria Josep Ripoll, ha dado a conocer los principales aspectos de la futura ordenanza municipal que regulará la implantación de viviendas de uso turístico (VUT) en Dénia. La propuesta busca compatibilizar la actividad turística con el derecho a la vivienda, proteger la convivencia en los barrios residenciales y avanzar hacia un modelo turístico más sostenible.

Actualmente, el municipio cuenta con cerca de 5.000 viviendas destinadas al alquiler turístico. En los últimos años, este tipo de alojamientos ha experimentado una importante expansión, llegando a zonas tradicionalmente residenciales y generando preocupación por el acceso a la vivienda de larga duración. Según ha explicado la edil, la nueva normativa pretende responder a esta situación y evitar que siga aumentando la presión sobre el mercado inmobiliario.

La elaboración de la ordenanza ha contado con estudios realizados junto a la Universidad de Alicante, reuniones con representantes del sector y un proceso de participación ciudadana. Además, el Ayuntamiento mantiene desde 2024 la suspensión cautelar de nuevos certificados de compatibilidad urbanística para viviendas turísticas en el casco urbano, una medida que continúa vigente mientras se tramita la nueva regulación.

El texto divide el núcleo urbano en tres áreas diferenciadas, cada una con condiciones específicas para este tipo de alojamientos.

La primera zona engloba los barrios con una mayor presencia de residentes permanentes, como el centro histórico, Les Roques, los grupos de marineros, parte de Baix la Mar, las avenidas de València y Alicante, Patricio Ferrándiz, París-Pedrera y también el núcleo urbano de Jesús Pobre. En estos espacios no se permitirán nuevas viviendas turísticas y las existentes dejarán de operar cuando finalicen sus autorizaciones, cuya caducidad comenzará a producirse a partir de 2029.

La segunda área corresponde a sectores donde la convivencia entre viviendas habituales y alojamientos turísticos se considera compatible. En estas zonas se mantendrá el número actual de licencias, fijado en 127. No obstante, no podrán autorizarse nuevas altas salvo que previamente se produzca una baja, garantizando así que no aumente el volumen existente.

Por último, la ordenanza contempla una tercera zona situada entre el Camí del Llavador y la franja litoral, donde la presencia de viviendas turísticas es ya significativa y el número de residentes permanentes es menor. En este ámbito sí se permitirá un incremento limitado de las VUT, con un crecimiento máximo del 15 %, hasta alcanzar un tope de 217 alojamientos.

Con la aplicación de esta regulación, el Ayuntamiento prevé reducir el número de viviendas turísticas en el casco urbano de las 639 actuales a 344. Según destacó Ripoll, esta medida podría facilitar que cerca de 300 inmuebles regresen al mercado residencial y contribuyan a aliviar la falta de vivienda para residentes.

La propuesta será sometida a exposición pública tras su paso por un pleno extraordinario previsto para el próximo 5 de junio. El equipo de gobierno confía en que la ordenanza pueda recibir su aprobación definitiva durante los meses de verano.