Pego acogió el pasado jueves una jornada centrada en la adolescencia y la educación emocional que reunió a cerca de 250 personas entre alumnado y familias. La iniciativa, organizada por el AMPA del IES Enric Valor junto al área de Juventud del Ayuntamiento, contó con la participación de la divulgadora educativa Diana Al Azem.
La programación se desarrolló en dos sesiones diferenciadas. Por la mañana, alrededor de un centenar de estudiantes de tercero de ESO participaron en un encuentro donde se abordaron temas como el uso de las redes sociales, la dependencia de las pantallas, la presión digital o la necesidad de aprender a gestionar el tiempo de desconexión.
La sesión destacó por la implicación activa del alumnado, que compartió experiencias y reflexiones sobre su día a día. Entre las propuestas planteadas por la ponente figuró un reto simbólico de 24 horas sin dispositivos electrónicos, con el objetivo de promover hábitos más saludables y fomentar la autorregulación digital.
Durante el encuentro también se habló de la importancia de disponer de espacios de pausa y reflexión en una etapa marcada por la sobreestimulación constante. Asimismo, se puso en valor el deporte como herramienta positiva para canalizar emociones, fortalecer relaciones sociales y mejorar el bienestar emocional de los adolescentes.
Uno de los momentos más destacados llegó cuando los propios jóvenes trasladaron cuáles son sus principales preocupaciones en la relación con las personas adultas. Muchos reclamaron sentirse más escuchados, disponer de mayor autonomía y evitar actitudes excesivamente controladoras por parte de las familias.
Ya por la tarde, la Biblioteca Municipal Carmen Alemany Bay acogió una charla abierta al público que reunió a más de 150 asistentes. Durante la conferencia, Diana Al Azem ofreció herramientas prácticas para mejorar la comunicación familiar y defendió un modelo educativo basado en el equilibrio entre afecto, límites y acompañamiento emocional.
La especialista insistió en la necesidad de construir relaciones de confianza con los adolescentes y de comprender mejor los cambios emocionales y sociales que atraviesan durante esta etapa.
Desde la organización han valorado muy positivamente la respuesta obtenida y destacan la importancia de generar espacios de diálogo compartido entre jóvenes, familias y comunidad educativa para afrontar conjuntamente los retos de la adolescencia actual.