El Ayuntamiento de Dénia ha puesto en marcha una nueva acción de sensibilización para prevenir el acoso escolar en los centros educativos de la ciudad. La campaña, impulsada por la concejalía de Educación, apuesta por mensajes visuales y cercanos dirigidos especialmente al alumnado de Infantil y Primaria.
La iniciativa utiliza frases contra el bullying distribuidas por distintos espacios de los colegios, como pasillos, puertas, escaleras, patios, aulas o baños, con el objetivo de convertir el entorno escolar en un lugar que fomente el respeto y la convivencia. Los mensajes estarán acompañados por ilustraciones y diseños coloridos pensados para conectar de forma directa con los más pequeños.
La concejala de Educación, Melani Ivars, presentó la campaña junto a la técnica municipal Mar Mayans, destacando la necesidad de seguir trabajando en la prevención y detección temprana del acoso escolar. Bajo el lema “Si el bullying fa que ens pugem a les parets, aleshores pintem les parets”, la propuesta pretende visibilizar el problema y animar al alumnado a denunciar cualquier situación de violencia o exclusión.
Entre los mensajes que podrán encontrarse en los centros figuran frases relacionadas con la importancia de pedir ayuda, frenar el odio en redes sociales o promover el respeto entre compañeros. Además de cartelería y vinilos, la campaña incluye samboris educativos que también transmiten valores de convivencia.
Por el momento, varios colegios de Dénia ya se han sumado a la iniciativa, aunque desde el área de Educación confían en ampliar la participación el próximo curso e incluso trasladar la propuesta a los institutos de Secundaria.
La campaña surge en un contexto de preocupación creciente por el aumento de casos de bullying y ciberacoso. Según los datos expuestos durante la presentación, el número de situaciones detectadas en la Comunitat Valenciana se ha incrementado notablemente en los últimos años, mientras que muchas víctimas tardan meses en comunicar lo que están viviendo.
Desde el Ayuntamiento insisten en la importancia de implicar a toda la comunidad educativa para detectar señales a tiempo y generar espacios seguros donde los menores puedan desarrollarse con confianza y tranquilidad.