ensa celebrada este miércoles, en la que Redondo expuso la postura de su grupo contraria a las subidas de impuestos, como el IBI o el recibo del agua, y al gasto en representación del equipo de gobierno. En su opinión, el contexto económico actual exigiría aliviar la carga fiscal de la ciudadanía en lugar de incrementarla.
Para ilustrar lo que considera un uso inadecuado de los recursos públicos, el edil mencionó tanto la campaña del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres —que calificó de “absurda” y poco efectiva— como el Festival de les Humanitats. Sobre este último insistió especialmente, remarcando que la inversión, superior a los 100.000 euros, debería destinarse directamente a los ciudadanos.
Sin embargo, su postura fue muy distinta al referirse al Festival D*na, del que se mostró plenamente favorable. Según explicó, este evento gastronómico sí justifica la inversión pública porque atrae turismo y cuenta con el respaldo de figuras reconocidas como el chef Quique Dacosta. En cambio, afirmó que el Festival de les Humanitats no genera impacto turístico, carece de invitados conocidos y está concebido únicamente “para ellos”.
Aunque Redondo no concretó a quién se refería con ese “ellos”, sus palabras apuntaron al actual gobierno municipal, al que acusó de utilizar el festival para promover la Agenda 2030. No obstante, la organización del evento no corresponde directamente al Ayuntamiento, sino a la Fundación Dénia Ciudad Creativa de la Gastronomía, entre cuyos patronos se encuentran Baleària, la Asociación de Empresarios de Hostelería y Turismo de la Marina Alta (AEHTMA) y el Círculo Empresarial de la Marina Alta (CEDMA). Tanto Reme Cerdá, presidenta de AEHTMA, como Benito Mestre, presidente de CEDMA, rechazaron las afirmaciones de Vox por considerarlas alejadas de la realidad.
Desde la organización defendieron el éxito del festival y recordaron que la asistencia a las conferencias fue numerosa. Reme Cerdá destacó el interés mostrado por la ciudadanía en los contenidos del programa y subrayó su contribución a la desestacionalización turística. En la misma línea, Benito Mestre señaló que el evento ya ha atraído visitantes internacionales y ha ayudado a proyectar la imagen de Dénia, situándola al nivel de festivales culturales de grandes ciudades. Además, recalcó que no se trata de una iniciativa financiada exclusivamente con fondos públicos y valoró positivamente la implicación del tejido empresarial en el Espai Lluís Vives.
Por último, Redondo aprovechó la polémica para criticar lo que considera una doble vara de medir del consistorio en materia lingüística. Denunció que se promueva el uso obligatorio del valenciano mientras no se impulsa el inglés, salvo en el contexto del Festival de les Humanitats, donde se habilitó un sistema de traducción simultánea. En este sentido, sugirió que se podría aplicar un servicio similar en los plenos municipales para traducir el valenciano al castellano, reprochando que “ni por educación gastan el castellano”.