Médicos Unidos por sus Derechos (MUD) ha presentado observaciones a la propuesta de reforma de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias con el objetivo de salvaguardar la calidad de la atención sanitaria.
Como entidad dedicada a la defensa de la profesión médica y del sistema sanitario, MUD ha participado en el proceso de consulta pública desde una postura de responsabilidad y preocupación ante posibles cambios que podrían afectar al funcionamiento del sistema si no se protege adecuadamente el papel del médico y la seguridad de los pacientes.
En la actualidad, convertirse en médico dentro de la sanidad pública requiere un largo proceso formativo, de entre 11 y 12 años, que incluye estudios universitarios y especialización a través del sistema MIR, con una importante carga práctica. Esta preparación no solo es teórica, sino que implica adquirir competencias para tomar decisiones clínicas complejas con impacto directo en la vida de las personas.
Según MUD, la reforma propuesta podría generar confusión en la delimitación de funciones entre los distintos profesionales sanitarios. Desde su perspectiva, no se trata de una cuestión corporativa, sino de garantizar la seguridad del paciente. Funciones como el diagnóstico, la indicación de tratamientos o la realización de procedimientos de riesgo requieren una formación específica y una responsabilidad legal definida, más allá de la simple aplicación de protocolos.
La principal inquietud de la organización es que se debilite un principio esencial: que quien toma decisiones sobre la salud cuente con la capacitación adecuada y asuma una responsabilidad jurídica clara. No se trata únicamente de agilizar la atención, sino de asegurar decisiones clínicas seguras en situaciones que pueden tener consecuencias relevantes. Si estas decisiones no están respaldadas por la formación y responsabilidad necesarias, el sistema podría volverse más vulnerable.
Asimismo, MUD señala que la evidencia internacional indica que transferir funciones médicas a otros perfiles no siempre mejora la eficiencia y, en algunos casos, puede incrementar costes y complicaciones debido a retrasos en el diagnóstico. Por ello, consideran que esta cuestión también afecta a la sostenibilidad del sistema sanitario.
En este contexto, MUD plantea varias propuestas:
- Priorizar la calidad asistencial como elemento central del sistema sanitario.
- Mantener el acto médico —incluyendo diagnóstico, tratamiento y toma de decisiones clínicas— como competencia del médico.
- Garantizar la transparencia para que los pacientes conozcan en todo momento quién les atiende.
- Evitar reformas basadas exclusivamente en criterios organizativos o económicos.
La organización subraya que su iniciativa no pretende generar conflictos entre profesionales, sino aportar claridad, seguridad y reconocimiento al esfuerzo formativo que exige la medicina. Asimismo, reconoce el papel fundamental de otros profesionales sanitarios, como la enfermería, cuya labor resulta esencial en la atención directa, el cuidado, la educación y el acompañamiento de los pacientes. Precisamente por ello, defienden que cada colectivo ejerza sus funciones dentro de su ámbito competencial, con respeto mutuo.
Finalmente, MUD reafirma su compromiso con el cuidado de los profesionales como vía para mejorar la atención a los pacientes. Las alegaciones presentadas se sustentan en criterios técnicos, jurídicos y científicos, con el objetivo de preservar la calidad de un sistema sanitario que consideran fundamental para la sociedad.